Cómo se graba un reportaje

¿Sabéis cómo se graba un reportaje? Pues diréis: «Con una cámara». Cierto, es de Perogrullo.

Sin embargo, tras esta respuesta tan obvia hay todo un iceberg de planificación, trabajo…Y muchos planos por grabar.  No es solo coger una cámara y voilá , reportaje a la vista, no. Toca arremangarse y mentalizarse de que tenemos trabajo del bueno por delante.

Antes de aprender cómo se graba un reportaje…Plásmalo en papel

Es imprescindible tener una historia o sinopsis del reportaje,  un guion literario y uno técnico del mismo. Un guion literario es aquel que refleja el esquema narrativo del reportaje. Por su parte, un guion técnico es el que te marca qué planos  (imágenes grabadas) necesitas para componer el reportaje, las localizaciones donde has de grabar y las fechas y horarios que tienes para hacerlo. Sin estos tres documentos, prepárate para que todo se convierta en un caos.

Hazte con una cámara…

La herramienta imprescindible para cualquier reportaje audiovisual. Y ahora viene la pregunta del millón ¿Qué tipo de cámara es la más indicada? La que más fácil te sea de emplear: Desde aquella vieja réflex que tienes olvidada en el fondo del armario, hasta la videocámara que tu padre compró hace 5 años pasando por el smartphone de última generación que tienes en tus manos.

Y por favor, destierra de tu mente la clásica imagen del técnico grabando con una cámara profesional de muchos miles de euros. Hoy en día y gracias al progreso vivimos en una fabulosa era Full HD en la que puedes grabar a esa calidad sin que te cueste un riñón. Recuerda que  lo importante no es con qué hacerlo, sino querer hacerlo.

… Y con un buen equipo de apoyo

Hablamos de conseguir accesorios que mejoren la calidad de tu grabación. Los esenciales son  un trípode que impida que las imágenes tiemblen, un micrófono  que permita registrar mejor el sonido cuando sea necesario y una antorcha o foco que te  permita grabar en condiciones de escasa luz. Es una inversión económica, fácil de encontrar (Sí, está en Amazon) y muy muy rentable que dará un plus a tu trabajo.

Apréndete  los tipos de planos y movimientos de cámara básicos

Plano general, , Plano Medio, Plano Americano, Primer Plano , Plano Detalle, travelling, paneo, Dolly, zoom… Dominar estos y otros  conceptos es lo que te permitirá grabar y saber qué grabar. Porque conociéndolos sabrás qué hacer con la cámara y como dar vida a tu proyecto. ¿Qué no sabes lo que son? Este video te lo explica en  3 minutos

Sé organizado y ten una estrategia  a la hora de grabar imágenes y entrevistas

Cuando llegues al lugar de grabación no lo dejes todo y comiences a disparar como un loco , con prisas y ansias de filmarlo todo. Para, piensa, organiza y coloca tu equipo; y diseña una estrategia de grabación acorde a tu guion.

Graba  estrictamente lo que necesites y ve siempre de lo más fácil a lo más complicado. No empieces grabando la rosa iluminada por el rayo de sol que se cuela a través de la ventana. Comienza grabando un plano general de la estancia que es más sencillo. Siempre de más a menos. De plano general a plano detalle.  Recuerda que son Los planos complicados hacen bonito el video, pero son los fáciles los que lo sacan adelante.

Tampoco tengas prisa excesiva por ponerte manos a la obra, los elementos de la escena no suelen cambiar. Y a malas siempre puedes recrearlos.

Si  tienes miedo a que te hayas dejado  algo por grabar tienes dos opciones, ambas igual de buenas: O confías en tu plan y en el montaje… O te cubres de gloria y lo grabas absolutamente todo. Eso sí, luego no te quejes de que tienes muchos  planos.

Y si haces entrevistas, prepara y estudia el plano con el que vas a rodarla y apúntate las preguntas no sea que se te olviden.

Y recuerda… No te olvides de cargar las baterías y tener espacio en el almacenamiento de la cámara.

Está comprobado que el 100% de las grabaciones son posibles porque la batería está cargada y hay espacio en la tarjeta de memoria. Así que antes  de ponerte a grabar ¡Carga la cámara y comprueba que hay espacio! Y como hombre precavido vale por dos, llévate siempre el cargador y sistemas de  almacenamiento de repuesto  (tarjetas extra, discos duros, portátil…) por si las moscas.

Siguiendo estos sencillos consejos vas a descubrir cómo se graba un reportaje. y verás que no es tan complicado como parece en la tele o en Internet. Pues con conocimientos, herramientas y un buen plan es muy sencillo de realizar.

Cómo hacer un reportaje – aprende cómo contar una historia en menos de dos minutos

Jorge Luis Borges demostró al mundo que para contar una historia maravillosa no hacía falta una novela de 300 páginas: Bastaba un relato corto para trasladarnos en un camino sin retorno a la mente del escritor argentino, tan llena de símbolos y complejidad. Nunca nadie ejemplificó tan certeramente eso de  que lo bueno si breve, dos veces bueno.

Un dicho que, por otra parte, es la máxima  de otros expertos en contar historias breves. Aunque  éstos a diferencia del genial Borges, son rematadamente anónimos. Hablamos de los profesionales de la televisión.

Ya sean guionistas, periodistas o reporteros; viven en un hábitat gobernado por la inmediatez, el rey de la selva, que provoca que hay poco tiempo para captar la atención del espectador. Pues  de todo lo que sucedió hace 5 minutos ya «hace mucho mucho tiempo «. que dirían en Star Wars.

Esta drástica situación les ha obligado a adaptarse y a desarrollar la habilidad de ser capaces de contar una historia fresca, interesante, divertida (e incluso formativa) en menos de dos minutos.

Cómo hacer un reportaje en dos minutos…O menos

¿Y cómo son capaces de hacerlo?

Muy sencillo. Y se cuenta en menos de dos minutos. Pongan el cronómetro.

  • Usando la historia al servicio de la imagen. A diferencia de los reportajes y documentales de larga duración, la historia se construye  alrededor de las imágenes disponibles. Porque es imposible hablar de la Torre Eiffel si tienes grabado el acueducto de Segovia.
  • Hablar lo menos posible… Cualquier historia por larga que sea, puede resumirse en poco tiempo. Y estos profesionales son maestros de la síntesis, capaces de contartela en menos de 60 segundos (incluida, por supuesto, la vida de Borges)
  • …Y dejar que hablen los demás: Un auténtico experto es capaz de construir una trama muy sencilla y darle el peso del reportaje a sus protagonistas. Huyendo siempre del protagonismo y siendo un mero narrador.
  • Sí, sí sí, música sí. Parafraseando al añorado programa de TVE, saben cuál es la música más idónea a la historia que quieren contar y a las imágenes de las que disponen. Y la usan sin piedad, atrayendo el interés de un espectador atraído por quella canción que su abuela tarareaba.
  • Explosivas declaraciones: No solo dejan el peso del reportaje a sus protagonistas, sino que los exprimen al máximo buscando esa frase que convertirá su trabajo en algo especial y hasta memorable.
  • Historia arriba, historia abajo. Los profesionales saben emplear trucos con los que lanzar o dormir su reportaje: Un sonidito por aquí, un cambio de música por allá, una bajada en el tono de locución,  una subida de la tonalidad de la imagen o incluso una pausa dramática son herramientas que emplean con soltura para manejar los tiempos a su antojo.
  • El tiempo es oro. Así que mejor ir al grano, comenzando con un explosivo inicio y un contundente final. A quemar las naves se ha dicho. Y pronto.

¡Tiempo! Nuestro crono marca 1 minuto 29 segundos ¿Y el tuyo?

Cómo hacer un reportaje – ¿En qué se parece un reportaje a las lentejas?

Parece estúpido a primera vista, pero un reportaje audiovisual y un plato de lentejas tienen más cosas en común  de las que parecen: Nos los comemos con frecuencia  en casa, cuanto más interés  y dedicación les pones mejor es el resultado; y tal y como dice el refrán, si los quieres los tomas y si no, los dejas.

Y por supuesto, ambos contienen una serie de ingredientes que correctamente mezclados, dan lugar a un plato delicioso.Todos sabemos cuáles son los de las lentejas: las propias legumbres, agua, cebolla, tomate, aceite… ¿Pero sabemos cuáles son los del reportaje?

Os los contamos.Y también las cantidades que necesitáis para hacer uno.

Una buena historia

La materia prima, sin la cual el plato no sería posible. Sea  el como sea el reportaje, contar una  historia genial es lo único que garantiza que  va a salir bien. Es cierto que si la historia es mala, la receta y el resto de ingredientes ayudarán a disimularla. Pero como los grandes chefs, nuestra meta es siempre trabajar con el mejor género – 35% del reportaje.

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Un guion a prueba de bombas

Podrá ser mejor o peor, lineal, con flashbacks, giros argumentales, saltos en el tiempo o tirabuzones en el espacio. No obstante, lo único que servirá para dar forma a vuestra historia será un guion sólido que permita  darle forma a lo que se quiere  contar. Y es crucial  e imprescindible tener siempre un plan  B, no vaya a ser que te quedes sin tomate y haya que improvisar – 25% del reportaje.

Personajes jugosos

Serán los que le den sabor al plato. Contar con un  buen elenco de protagonistas y secundarios garantiza atención, interés por la historia y el eco de ese sabor irrepetible que siempre perdurará en tu paladar. Elegir a los personajes como  es fundamental, pues pueden echar a perder una historia fabulosa o encumbrar una trama mediocre. Por si acaso, os recordamos algunos trucos para realzar su sabor. –  20% del reportaje.

gif 3.gifCalidad técnica

Yo siempre dije que Casablanca no necesita estar grabada en alta definición para ser una  de las mejores películas de siempre. Pero en el imperio  HD, tener un equipo potente que te permita sacar planos  diferentes, frescos y de máxima calidad determina si tu reportaje entra o no por los ojos. Porque a nadie le gusta comerse un plato mal presentado. – 15% del reportaje.

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Efectos visuales, sonoros y música.

Serían al reportaje como la sal y la pimienta al plato: Le dan sabor, olor y color haciéndolo más apetecible- Y es que a todo el mundo le encanta que se le erice la piel con una melodía épica; o maravillarse con una foto en relieve. Pero como pasa con los ingredientes antes mencionados, abusar de ellos implica cargarse todo el trabajo; perdiendo  así una historia que ha pasado de ser Casablanca a Avatar.- 5% del reportaje.

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Ahora que ya conocéis los ingredientes,  muchos os preguntaréis por la receta para hacer un gran reportaje. Eso es lo mejor: Que a diferencia de las lentejas, no tiene instrucciones para hacerlo. Cada uno lo puede realizar como quiera.

Comenzando por el principio…O no

Ya sea película, reportaje, serie, documental o cualquier forma de expresión audiovisual existente que contenga una narrativa; una de las claves del impacto que puede  llegar a tener es como comienza. Porque igual que pasa en la vida, primera impresión solo hay una. Y es esa primera toma de contacto la que determinará si te animas a darle una oportunidad a la obra  en cuestión , o si toca trasladarla al departamento de asuntos olvidables.

¿Y cómo conseguir un inicio que enganche?  Podríamos ir a lo fácil, y  hacer caso a la vieja regla que afirma que lo mejor siempre es comenzar por el principio. Falso. Hay otras técnicas que renunciando al «Érase una vez» consiguen atrapar al espectador desde el minuto uno de forma original y creativa. Juzgad vosotros mismo.

La  potencia de la imagen

Recurso infalible para quedarte con la atención del espectador. No hay nada que funciona mejor que una imagen impactante y bella. Y si le sumas una música  que le acompañe el efecto se multiplica por diez.  Un ejemplo lo podemos ver en el documental Océanos (Jacques Perrin, 2009) que comienza con las sobrecogedoras imágenes aéreas de unas aguas embravecidas que, sin más melodía que la de las olas rompiendo, dejan claro  el mensaje del film: Los oceanos son ingobernable porque son ellos quienes reinan en el planeta.

Declaraciones inesperadas

Imagina que la crónica de una de las rivalidades deportivas más ferocesy épicas que han existido nunca entre dos gigantes del baloncesto, comienza con la queja de un señor  de rostro amargado que está harto de que vaya donde vaya, siempre le pregunten por su archirrival. Un oponente sin el cual nunca habría sido tan bueno ni hubiera alcanzado la categoría de mito. Así comienza el imprescindible Magic and Bird: A courtship of rivals (Ezra Edelman, 2010): Con la sencilla lamentación de un Larry Bird que nos gana para siempre con su malhumor perenne.

Por el principio…pero diferente

Vale, habíamos quedado que comenzar por el principio no valía. Pero, ¿ Y si empezaramos con un inicio diferente al que nos han enseñado ? Sin ir más  lejos, el documental Amy ( La chica detrás del nombre) (Asif Kapadia, 2014) propone un comienzo distinto  a lo que imaginamos que es un documental biográfico: En lugar de comenzar con el clásico «Amy Winehouse nació en…» enseña la primera canción  de la malograda cantante. El Happy Birthday que le cantó a una amiga recogido en una grabación casera.

In media res

Un recurso clásico de la narrativa: Comenzar la obra a mitad de su desarrollo, contando unos hechos de los que desconocemos su origen como recurso perfecto para que nos enganchemos. Un ejemplo lo podemos ver en Chris Herren, un yonqui del basket (Jonathan Hock, 2011) que comienza en medio de una charla a un instituto del ex NBA y ex toxicómano Chris Herren. Así se despierta nuestra curiosidad de saber por qué un tipo que jugó en los Celtics acabó  enganchado a la heroína.

Pirotecnia audiovisual

Uno de mis recursos favoritos, combinar en un montaje espectacular imagen, música y voz en off en un prólogo apabullante que impacte , deje sin aliento y te haga mantenerte pegado al sofá. Es la técnica que emplea Bigger, Stronger, Faster  ( Chris Bell, 2009) en su comienzo para contar como un tierno niño acaba convirtiéndose en culturista profesional. Y en sí misma, es una crítica brutal a los estereotipos masculinos de los 80 y 90.

Flashback

Terminamos este post mencionando una poderosa técnica que bien utilizada, da  unos resultados espectaculares. Sin ir más lejos, recordemos que genios como Billy Wilder o Christopher Nolan la emplearon en sus obras. Consiste  en comenzar en un punto de no retorno de  la narración, desde el cual viajar atrás en el tiempo para conocer como se llegó a ese momento de infarto. Winning Time ( Dan Klores, 2010) lo emplea en su comienzo, mostrando el momento exacto en el que las buenas relaciones entre los New York Nicks e Indiana Pacers de los años 90 se esfumaron para siempre, para construir desde cero el relato de una rivalidad chusca y bastante absurda.

 

 

 

El horror: Sobreviviendo al protagonista de tu historia

Francis Ford Coppola creyó que contratar a Marlon Brando era la guinda al proyecto Apocalypse Now. Era la película que  iba a rodar tras alcanzar el cielo con las dos partes de El Padrino y La Conversación. La que le encumbraría como uno de los más  grandes directores de todos los tiempos. Y para el papel del gran villano, el Coronel Kurtz,  tenía  a Marlon Brando: En ese momento, el mejor y más popular  actor del mundo, que venía en un estado de forma incomparable… O eso creyó Francis.

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Brando no solo exigió tres millones de dólares (De los cuáles ,cobró uno por adelantado), sino que llegó tarde al rodaje, rapado, con 40 kilos de sobrepeso y sin haber leído el guión. Para Coppola aquello fue, como diría en su película el propio Kurtz… el horror.

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Y esta anécdota sirve para introducir, el tema del cual quiero hablar hoy: Qué hacer cuando el personaje de tu reportaje o documental tiene muchas papeletas para arruinarte la historia. Porque no nos engañemos: Decidir que nuestro proyecto estará centrado en una figura es jugar a  cara o cruz.

Pongamos dos ejemplos con uno de los programas que mejor saben  contar historias y tratar personajes: Informe Robinson.

Un personaje que no funciona…

En el reportaje Querer no es poder, la premisa argumental es fantástica: Javier Fran es un corredor ciego que se enfrenta  junto a su guía y preparador Albert Giné  a un ultra trial: 107 kilómetros de carrera por la montaña. Lo que parece  que va a ser un reto fantástico de superación  por parte de  un invidente… Se va al cuerno porque  Fran no ha realizado la preparación adecuada. De forma, que resulta lamentable ver como la historia se cae a pedazos tras una brutal pájara… a solo 30 kilómetros del inicio.

…Y otro que sí

Por otra parte en  La leyenda de Tittishew, cuenta la esperpéntica historia de Steve Davies, un inglés que vivió una divertida anécdota  futbolística que los años y las cervezas en los pubs han convertido en mito. Un relato  sin pretensiones que Steve,  un hooligan bruto, tosco e irónico, levanta con sus continuas opiniones mordaces y sus desprecios hacia el West Ham y sus futbolistas.

Son dos claros y antagónicos  ejemplos de lo que tiene jugarse tu historia a un personaje ¿Y qué podemos hacer  si nuestra elección sale mal? Lamentablemente, nadie sabe la fórmula exacta, pero sí que hay ingredientes que te ayudarán a solucionar la papeleta:

  • Investiga si haces bien en apostar la historia  a ese personaje: Habla antes con él y con su entorno.
  • Comprueba que el protagonista tiene locuacidad y facilidad de palabra, pues no tiene gracia contar la historia de un hombre que responde con monosílabos.
  • Rodéalo de un entorno que le respalde. Puede, que tu personaje sea  más soso que la merluza a la plancha; pero  su primo pequeño no  lo es. Busca a ese primo y dale cancha.
  • Explota los puntos fuertes de tu personaje. Si apostaste por él, cree en él y profundiza  en lo que le hace especial.
  • Favorece que se luzca: Haz que los personajes secundarios hablen de él, emplea música adecuada que respalde sus intervenciones o busca imágenes donde pueda lucirse.
  • Y si todo lo demás falla, juega tu última carta a un gran final que consiga hacer disimular  todas las carencias de tu personaje y la historia.

Por cierto, ¿Sabéis cómo resolvió Francis Ford Coppola su problema con Brando? Le grabó únicamente mostrando su cara entre sombras. Disimuló así calvicie, mala preparación, sobrepeso y ebriedad. Problema resuelto.

Recordando… Memoria

Han pasado 81 años desde el bombardeo del 25 de Mayo de 1928 del Mercado Central de Alicante. Y también, un año desde que estrenamos nuestro documental ‘Memoria’, una impactante crónica de los hechos sucedidos que fue todo un éxito de público y crítica.

No es el primer artículo que escribimos analizando el documental . Ahí está Recordando el olvido del guionista del proyecto Álex Guillén. O la magnífica reseña de Miguel Ángel Pérez Oca; escritor, divulgador y posiblemente una de las personas que más ha investigado y más sabe del bombardeo.

Aunque sí es el primero en el que de la mano de sus autores vamos a contar desde dentro cómo se gestó, cómo lo vivimos y cómo fue el antes, durante y después de una carrera contrarreloj por recordar y contar un suceso olvidado por muchos.

Alex Guillén, director y guionista

La primera vez que oí hablar del Bombardeo del Mercado Central de Alicante fue en un lugar de la Mancha, como Don Quijote. Era Abril de 2017 y viajaba a Madrid por asuntos de trabajo con un familiar cercano. Le comenté que tenía ganas de realizar un nuevo corto documental después del que habíamos realizado en 2016, Somos Sharks. Y textualmente me dijo » Pues podrías hacer uno del bombardeo del Mercado Central de Alicante en la Guerra Civil, que el año que viene hace 80 años, y la mayoría de la gente de la ciudad no sabe ni que existió».

La conversación acabó allí, pero el dato se me quedó grabado en la memoria. Pasaron los meses, y que iba a ser el 80 aniversario de un bombardeo desconocido y olvidado por una gran parte de la ciudad todavía resonaba en mi cabeza. Así que la finales de año decidí lanzarme y contar esa terrible historia casi anónima para muchísimos alicantinos.

No lo hice solo. Me embarqué junto con mi socio, compañero y amigo Sergio Lombarte. Nos pusimos un reto difícil y agotador: Hacerlo en un trimestre, para poder estrenarlo el 25 de Mayo de 2018, exactamente 80 años después del suceso. Fue un esfuerzo titánico, pues además de la escasez (o mejor dicho, ausencia) de tiempo, recursos técnicos y dinero para realizarlo; tuvimos que compaginarlo con los proyectos audiovisuales encargados por nuestros clientes.

Durante cuatro meses, ‘Memoria’ se llevó nuestras fuerzas, nuestro tiempo, nuestros ahorros y nuestra atención: El que no colaba la palabra ‘documental’ en cualquier conversación con su pareja, familia o amigos; repetía de memoria diálogo tras diálogo. Fueron cuatro meses intensísimos llenos de grabaciones, de anécdotas, de cantar el estribillo de la canción. De alegría algunas veces…Y padecimiento la mayoría de ellas . Semanas de presión por cumplir plazos y llegar, por hacerlo bien…Y de interminables jornadas de edición.

Como cualquier proyecto que amas y que has creado tú mismo, fue una locura que se lo llevó todo. Pero a cambio nos dio mucho. Más de lo que nos quitó.

Nos permitió saber más sobre nuestra propia historia. La oportunidad de conocer a testigos presenciales del suceso como la centenaria Magdalena Oca, que aquella mañana saltó del tranvia y consiguió refugiarse in extremis. De volver al Alicante de los años 30 de la mano de Benjamín Llorens, Miguel Ángel Pérez Oca y Pablo Rosser. De unirnos a otros artistas y creadores con los que juntos hicimos música como Mister Barceló y Kurtys Flow, autores de la banda sonora original y la canción ’25 de Mayo’ respectivamente. Y arte, como pasó con Rebeca Wasser y su cuadro ‘Ecos’. El Gernika que nunca tuvo Alicante y que sirvió para darle imagen al documental.

‘Ecos’ de Rebeca Wasser

Pero sobre todo nos dio la oportunidad de divertirnos como nunca trabajando. De hacer más equipo todavía, y conocernos mejor entre todos los que lo hicimos posible. Y sobre todo, la satisfacción de saber que con nuestro trabajo hemos contribuido a rescatar un episodio olvidado que ya jamás volverá a desaparecer de la memoria colectiva.

Pues además de vivir en las miles de cabezas de los hombres , mujeres y niños que lo han visto ; también lo hace en un lugar eterno: en Internet. Y podéis encontrarlo aquí. Turno de Sergio.

Sergio Lombarte, director creativo del proyecto

Cuando pienso en ‘Memoria’ lo primero que me viene a la mente es una enorme sensación de estrés. El sonido del reloj sonando inmutable detrás nuestro, marcando la llegada del aniversario del suceso.

Lo siguiente que recuerdo es el día en el que empecé a formar parte de este proyecto. Era finales de 2017, yo estaba delante del ordenador trabajando, cuando recibí una llamada de mi socio y amigo Alex Guillén.

Hacía algo más de un año que habíamos empezado a trabajar juntos en Letra & Frame. Lo hicimos precisamente, para realizar otro documental Uno que nos encargaron sobre el fallecido Pedro Zerolo. El proyecto, por razones ajenas a nosotros, acabó cancelado. Pero para nosotros fue el inicio de un equipo que lleva años trabajando codo con codo en múltiples proyectos.

Cuando cogí el teléfono, lo primero que escuché fue “Voy a hacer un documental sobre el bombardeo de Alicante y quiero que tú seas el director de fotografía”. No recuerdo cuando escuché por primera vez la historia del bombardeo del 25 de Mayo, pero llevaba tiempo pensando que cómo era posible que algo tan grave fuera tan desconocido ¡Incluso para los propios alicantinos! Era sorprendente y también ,si se me permite decirlo, ofensivo. Pues considero imprescindible que todo alicantino conozca su historia.

Mi respuesta fue : “Por supuesto, cuenta conmigo”. Así que al poco tiempo estábamos envueltos en el proceso de producción más grande de mi carrera.

Podría hablar y no terminar nunca. Fueron cuatro meses de trabajo durísimo, cientos de horas junto a Alex en rodajes, ediciones, litros de café y momentos divertidísimos. Y no solo fuimos nosotros los que trabajamos. Profesionales, amigos y familiares estuvieron también involucrados en el proyecto. El resultado final fue la creación deun universo transmedia que combinaba el audiovisual con la música y la pintura. Fue algo magnífico.

Aunque no todo fueron buenos momentos. El mismo Alex tuvo que decirme que parara, cuando a dos días del estreno aún seguía revisando el documental sin parar, buscando errores que había…¡ Soñado! Jess Benítez, mi pareja y documentalista del proyecto, tuvo que aguantar al igual que mi madre, ferviente defensora de la memoria histórica, innumerables revisiones de los mismos minutos, día tras día.Llegó un momento que ellas se sabían mejor que yo lo que iba a decir cada uno.

A pesar de todo, guardo grandes recuerdos de estos cuatro intensos meses. Como las copiosas cenas en busca de calorías para aguantar las jornadas de edición nocturnas. O los refugios, abiertos solo para nosotros, para que pudiéramos grabar. Y cientos de cosas más que solo nosotros sabemos, y que forman parte de los momentos ‘off the record’ . Y éstos, sí que quedan reservados en exclusiva para nosotros.

Pero sin duda alguna, los testimonios que escuché son el mejor de los recuerdos que puedo guardar. Además, haber colaborado en la conservación de la memoria de las víctimas del bombardeo del Mercado Central de Alicante del 25 de Mayo me hace sentir muy orgulloso.

Todo lo que aprendí, escuchando las historias de los protagonistas y creando este documental, me hicieron no solo crecer como persona y como profesional, si no también descubrir como alicantino una parte olvidada de nuestra propia historia.